jueves, 13 de enero de 2011

The River

Te estas hundiendo lentamente, cada paso que das te sumerge mas profundo y ya tienes el agua al cuello, ¿vas a seguir? Tienes que cruzar a la otra orilla, pero no sabes nadar y el rio es tan turbio que no se ve el fondo, ¿Te vas a arriesgar? Te mueves lentamente, no consigues apoyar los pies en el fondo y la corriente te arrastra, ¿Aun no te has dado cuenta? Estas condenada, el destino te ha mostrado sus cartas y has perdido la partida, ríndete. Ah no, tu no conoces esa palabra. Sigues luchando contra ti mismo, avanzas otro paso y ya estás bajo el agua, debes tener cuidado o no volverás a salir. Buscas desesperada cualquier cosa que te indique el camino, pero no hay nada que pueda ayudarte, decides avanzar. Se te está acabando el aire, notas como te arden los pulmones y ese fuego sube hasta tu garganta quemándolo todo a su paso. Cada vez es mas agobiante. Avanzas un poco mas, de pronto tu boca se abre, ya no queda nada… es el fin y lo peor es que ya lo sabes. Miras hacia arriba pero ya está todo demasiado oscuro… ¿se ha hecho de noche? Algo te agarra de la mano, pero ya es demasiado tarde…

Despiertas empapada aun te duele el pecho y tienes la sensación de flotar. Miras hacia tu lado y encuentras el rio te acercas a el, pero en su lugar hay un gran espejo, te ves a ti misma, ¿Pero quien está a tu lado? En el espejo solo apareces tú, pero no estás sola. El te mira y sonríe, una sonrisa de odio, camina hasta ponerse encima del gran espejo, y se hunde en él. Ahora lo está golpeando desde el otro lado. Se Ahoga, Se muere y tu con él. Buscas cualquier cosa con la que romper el cristal, pero cuando vuelves a mirarlo el cristal ya se ha quebrado. Notas el frio, el aire se vuelve denso, algo ha empapado tu camiseta, miras tu estomago. ¿Eso es un trozo de cristal? Todo se está volviendo de color escarlata. El te mira desde el otro lado del espejo con una sonrisa malvada, mientras tu caes de rodillas. El frio se hace insoportable, tanto que parece que el cristal se está congelando, ¿o es tu mirada la que se nubla? La cabeza te da vueltas, todo el suelo está lleno de carmín. Ahora lloras, pero algo te dice que tus lágrimas no son suficientes. Te queda poco tiempo, una ultima respiración, y, con ese aliento final de solo consigues murmurar entre sollozos un “lo siento”. Demasiado tarde, siempre demasiado tarde…

2 comentarios:

  1. Desgraciadamente el amor en ocasiones es así; no te percatas de que algo va mal y no te dispones a arreglarlo hasta que ya no tiene remedio.

    Espero que no hayas tenido que vivirlo y que sólo haya sido parte de tu imaginación.

    ResponderEliminar
  2. Hola Alba!!!!! Entiendo que lo que escribes es un sueño, si así es... bueno está que lo recuerdes y lo escribas pues aunque angustioso... el soñar te ha ayudado a expulsar de tu alma, de tu mente, de tu subconsciente, ciertos fantasmas que te pueden obsesionar. Seguiré paseando por tu blog. BESITOS Y SALUDITOS DESDE CÁCERES.

    ResponderEliminar