lunes, 27 de septiembre de 2010

The Lake of Souls...

Eternidad. Perpetua oscuridad. A la deriva, en círculos lentos e interminables. Rodeada, pero sola. Consciente de la presencia de otras personas, atrapadas como yo, pero incapaz de comunicarme con ellas. Sin sentido de la vista, el oído, el gusto, el olfato, el tacto. Sólo el aplastante aburrimiento del presente y los dolorosos recuerdos del pasado. 

No hay noción del tiempo. No hay días, ni noches, ni horas, ni minutos; ni siquiera segundos.¿Cuanto tiempo ha pasado? ¿Días? ¿Meses? ¿Años? No podría decirlo con exactitud, creo que eso forma parte de mi condena, de mi maldición...

El tiempo pasa. Las caras entran y salen flotando de mis pensamientos. Los recuerdos se forman, se olvidan, se vuelven a formar. Borro capítulos enteros de mi vida, los recupero, y los vuelvo a borrar. Sucumbo a la locura y olvido quién era. Pero la locura no es el fin. De mala gana, regreso a mis cabales.

Comienzo a desear el dolor que sentía antes, lo necesito... Cualquier cosa es mejor que este mundo límbico. Hasta un minuto de agonía es preferible a una eternidad de nada.

2 comentarios:

  1. No entiendo porqué dices que no eres capaz de escribir como otros bloggers que lees; esto está genial.

    Por cierto, para que no te líes si me visitas, El Libro Abierto es mi blog principal; XIX Cuentos Románticos es el blog de un proyecto literario que tengo en mente.

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  2. Muchisimas gracias :)
    Miraré tu blog ahora mismito ^^

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