sábado, 7 de agosto de 2010

Soledad...

¿Alguna vez te has sentido solo estando en medio de mucha gente? Suena música, pero tu solo oyes voces… ¿Alguien grita? No, solo en tus pensamientos… Te mareas, todo se mueve a cámara lenta, todo te parece oscuro. A través de la ventana ves la lluvia caer, pero dentro de esa casa la gente no parece darse cuenta, están hipnotizados por el ritmo enfermizo de la música. Y entre tantas sonrisas, solo tu llanto destaca, pero nadie lo ve. Las paredes se agrietan dentro de ti, y mientras fuera está lloviendo, dentro hay una tormenta. Las luces que parpadean te ciegan por segundos cada poco tiempo. Gente por todos lados, demasiada gente y tan pocas personas… La lluvia sigue cayendo por tus ojos. Sentada en el suelo, con la espalda apoyada en la pared, esa que se derrumba sobre ti poco a poco, con la mirada perdida en alguna parte del techo, has dejado de pensar, solo para sentir las gotas que caen de él sobre tus mejillas, una y otra vez, mezclando la lluvia, con las lagrimas. La tormenta sigue inundando tu corazón, y hay tantas personas dentro de él… que no sabes cómo se van a salvar, tratarías de salvarlas por ti mismo pero saber que de nada iba a servir… Todo se está desmoronando a tu alrededor… ¿es que nadie se da cuenta? La pared en la que te apoyas a penas puede sostenerte y el techo amenaza con desplomarse.
Más que una fiesta, para ti es un funeral. Todo es tan triste, que hasta las notas musicales te parecen una marcha fúnebre…








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