jueves, 5 de agosto de 2010

Mentiras, mentiras, mentiras...

¿Por qué seguir negándolo? ¿No es ya demasiado evidente?

En ocasiones la vida es más fácil entre mentiras… pero ten cuidado, las mentiras que nos salvan por el momento son las que más tarde te harán caer… pesan demasiado y los golpes que ocasionan siempre son más duros. Es pan para hoy y hambre para mañana…

¿Por qué mentir? ¿Qué soluciona? Puedes ocultar las cosas pero no van a desaparecer por ello. Es como intentar tapar con una mano el sol, imposible. Mentimos una y otra vez, mentira sobre mentira, ¿Por qué lo hacemos si sabemos que solo aplazamos lo inevitable pero no soluciona las cosas? Quizá porque una mentira tiene que ser tapada por otras para poder continuar siéndolo, y es como un círculo, mentimos para proteger la mentira que habíamos utilizado anteriormente.

Muchas veces seguimos mintiendo incluso cuando la verdad ha sido descubierta… ¿de qué te sirve? ¿Qué crees? Por mucho que repitas que no es cierto, no va a dejar de serlo.

Bueno, pero no creáis que estoy diciendo que no se deba mentir. En absoluto, es mas, yo soy la primera que miente, y cada día un poquito mas… pero es que hay cosas que no necesitan ser entendidas y secretos que tienen que ser guardados. En ocasiones mentir si merece la pena cuando lo que está en juego es algo importante…

¿Y qué pasa si se descubre el engaño? Gajes del oficio cariño… ser falso tiene sus consecuencias y todos sabemos cuáles son…

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