domingo, 8 de agosto de 2010

Hijos...

Vuestros hijos no son vuestros hijos.
Son los hijos y las hijas de la vida, deseosa de perpetuarse.
Vienen a través vuestro, pero no vienen de vosotros.
Y aunque estén a vustro lado no os pertenecen.
Podeis darles vuestro amor, pero no vuestros pensamientos.
Porque ellos tienen sus propios pensamientos
Podeis cobijar sus cuerpos, pero no sus almas.
Porque sus almas viven en la casa del porvernir que está cerrada para vosotros, aun para vuestros sueños.
Podeis buscar ser parecidos a ellos, pero no busqueis hacerlos a vuestra semejanza.
Porque la vida no se detiene ni se distrae con el ayer...

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